Me quedo unos días sin internet y cuando vuelvo lo encuentro todo patas arribas….!!!… Hasta Alberto ha decidido marcharse (espero que temporalmente).

Las mudanzas son complicadas. Hay papeleo de fondo (no es sólo mover neveras de sitio). Todavía no tengo internet en casa, ando con un modem usb que parece que vaya a pedales. Lo justo para contestar el correo y alguna cosita más. Mi casa vuelve a ser ese lugar acogedor que recordaba. Sí, es pequeña, pero recogida (es lo que tienen 50 metros cuadrados). Y una se las ingenia para comprimir todas esas cosas que ha ido acumulando en la vida y ocuparon más del doble. Un poquito de incienso, unas velas aquí y allá y una música suave hacen el resto. Aún hay cajas por todos sitios (que espero ir recolocando) y la lista de “to do” parece interminable. Pero poco a poco voy tachando.

Estos días reaparece gente por mi vida. Me encuentro a una amiga que hacía casi quince años que no veía en el bar de abajo de casa. La gracia es que vive a cien km de aquí, viene a hacer un curso de fin de semana al Espai Obert y coincidimos a la hora de tomar el café. Hacía nada la había recordado, porque fue ella quien me regaló el libro de Caperucita en Manhattan que pensé en comprar a Maria hace poco, y voilá.. (seguro que os ha pasado alguna vez, lo de pensar en alguien y encontrártelo en pocos días….).  Joan y Amaranta vinieron a pasar el domingo con Maria y conmigo. Aprovechamos para ir a ver la cabalgata del Tres Tombs. Y más tarde vinieron Antonio, Lluís y Yolanda (parece que esta casa diminuta se llena más de gente que la otra). Y Estrellita (desde el más allá, que está en Tel Aviv), me escribe un mensa un poco borde. Quedamos en vernos cuando vuelva de Israel, aunque sé que la estoy cagando (como siempre). Justo el otro día me di cuenta que todos mis ex me han regalado tazas. Esos “mugs” ingleses. Albert me regaló unos de Sargadelos, preciosos, con los que aún desayuno. El padre de Maria me regaló uno con unos dibujos de Escher, que compró en el museo donde fuimos a ver la exposición. Y Estrellita, el último regalo de Estrellita, fueron unos mugs con publicidad de su empresa que andaba repartiendo entre sus amigos (hay que reconocer que tiene el gusto en el culo, porque los dibujitos de Checkpoint son de lo más hortera). Al próximo tipo que me regale un tazón se lo tiro a la cabeza. :D

6 comentarios en “

  1. Uy….estrellita….no esperaba menos..jajaja…un mug con publicidad….

    Mi hermana colecciona mugs de ciudades.

    Muchos se los he traído yo, el último de China… hace más de 5 años que no nos vemos (razones geográficas) y tengo el mug en mi despacho, mirandome, como si fuera ella…

    (Yo no colecciono nada…tengo colección fobia)

    Suena cozy tu piso, F….

    Velas, aromas, libros y una calabacita riendo…

    Un besito!

  2. ¿Cajas…cajas…? ¿Dónde tendré yo las cajas de la mudanza?

    Espero que la gordi esté contenta y agustoen su casa. Y tú, claro… Que la disfrutéis, que ya parece que lo hacéis.

    P.D.: Julia y Santiago recuerdan miucho a La Maria.

  3. :-D Me he reído, pobre al que te regale un mug… Tampoco se trata de que pague las tazas rotas de los anteriores… digo yo.

    Te hemos echado de menos en el ciberespacio. A ver si te ponen ya la adsl fija y te seguimos disfrutando.

    Besos de quererte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s