Ando tan cansada

… y tengo tanto curro… que no sé qué hago aquí. Pero aquí estoy. Pasé a ojearos, así, casi de refilón. Porque además os echo de menos :S. Voy a estar dos meses a full time (cosas de la crisis, que parece que no afecta a la formación). De repente me ofrecen los cursos que llevo un par de meses esperando, y son los que me resuelven un poquito la vida, económicamente hablando. He encontrado un canguro para Maria, una chica fantástica con un hijo un poco mayor que Maria. Creo que es una buena opción. Aunque no puedo quejarme de las abuelas y tías postizas que le han ido saliendo durante estos dos años y que me han echado un cable (y me lo echan).
Estoy cansada. Estrellita aún pulula (creo que son los coletazos de una estrella fugaz). Llama de vez en cuando, o un mensaje, o a veces soy yo la que aún visita perfiles por las páginas que sé que puedo encontrarlo. Mi día a día sigue en la rutina. A ratos no me siento suficientemente querida, pero supongo que el tiempo colocará las cosas en su sitio, y dará (o no) forma a los amores. A ratos sé que no puedo quejarme, porque miro alrededor y siempre hay gente a la que le sobran los motivos.
Y hoy algo bonito, porque regresé a la casa donde me crié, y ahora vive otra familia… Viene un niño nuevo. Un niño al mundo. No sé, si como decía Desdoslargos en Antonia’s Line… este mundo está preparado para recibir otro niño. Pero ha sido bonito conocerlos

Cosas que se me olvidaron decirte hoy

….hoy que hablé contigo, después de meses, de intercambios estúpidos de mensajes y mails….
Se me olvidó decirte:
– que ya no te quiero, amore.
– que una amiga poeta me pidió que le hiciera una foto para la contraportada de su libro y por fin desempolvé la cámara.
– que ando pensando en buscar una casa en el campo y dedicarme a hacer pan (ahora que me regalaron una panificadora y hago panes con olivas, con pipas de calabaza o con nueces y trocitos de chocolate ….), y a plantar olivos y a tener colmenas :)
– que me he dado cuenta que se puede volver a querer a alguien, y confiar en alguien. Alguien que te abrace las soledades y te bese los párpados.
– que te pienso menos, pero te pienso mejor. Y sin embargo, a medida que hablaba contigo, me daba cuenta de que no debería pensarte nada.
– que en el fondo eres el tipo superficial que todo el mundo me decía y yo nunca pensé que eras.
– que me alegro haber hablado contigo y haber sabido de ti.

Hoy sería un día cualquiera….

.. si no fuera porque nací hace treinta y nueve años. Y una se acerca (peligrosamente) a esa edad en la que me han dicho que te acabas comprando un descapotable. Yo, como ya tuve uno, un 2CV que pintamos con spray, creo que me lo voy a poder a ahorrar :).
Lo celebro despertándome junto a un hombre que sé que podré amar, de la misma manera que también sé que podría olvidar. Y eso, aunque no lo parezca, es todo un regalo. Porque da paz interior, y te quita el puto desasosiego que otros se empeñan en producir. El primer SMS del día fue de Estrellita, y me alegro, porque me cercioro que trabajó para una buena empresa de móviles y las alarmas de los cumpleaños de los amigos (y de los que dejaron de serlo) parece que funcionan después de un año. Me hubiera gustado más un ramo de flores, o una llamada, pero qué vamos a hacerle si no dio para más. Y me paso dos horas haciendo buñuelos. Salieron como un churro, y parecen cualquier cosa menos buñuelos, pero se me ocurrió que sería una buena cosa reunir un grupito de amigos en un parque e invitarlos a merendar (el parque tiene un bar junto a un estanque y así no se verán obligados a comerse los buñuelos… :D). Y eso son los planes para hoy, que podría ser un día cualquiera.

PD. Gracias ZOE.. ;)

Serenidad

Si hay una palabra para definir «esto», creo que es justamente ésta: serenidad. Supongo que también tiene que ver con acercarse (peligrosamente) a los cuarenta. Y con el hecho que mi madre esté disfrutando (y yo también) de unos días a mil km de mi casa. Y con que alguien me abraza y me mira con cariño casi todos los días. Porque la resistencia no es elástica y si todo lo que nos pasara en esta vida fuese negativo, al final nos moriríamos del esfuerzo. O porque todas las tormentas acaban amainando (aunque sólo sea para que de aquí a un rato empiece otra más gorda). Voy a cruzar los dedos (de los pies…. a ver si puedo…), a ver si dura esta extraña calma.

Maria aún duerme. Yo tengo una tortículis alucinante (que no sé ni cómo puedo escribir esto). O quizás es que llevaba muchos días sin  soltar los nudos de la garganta.

Ando tomándome un respiro.

Inspirar y espirar. Igual esa es la clave.

Un compi de curro me ha traido un «vaso térmico».  Es uno de esos vasos que llevan los americanos por la calle. Me encantó el suyo y llevo todo el curso pegándole la paliza con el «yo quiero un vaso como el tuyo»….. y supongo que me he puesto tan pesada que al final me ha traído uno de Dinamarca. Me hace especial ilusión, porque es alguien al que he conocido este año y con el que tengo una complicidad extra a pesar de que es muchísimo más joven que yo. Es curioso esto de las complicidades, como se da entre gente que de entrada no tiene nada en común. La verdad es que mis compis de curro son de lo mejor (en general) y me siento una auténtica privilegiada.

La soledad me sigue inundando a ratos. Y hay palabras, esas malditas palabras, que retumban por todos lados.