En el ipod

…suena Nessum Dorma. Ahora parece que haga mil años que fui con Estrellita a ver Turandot al Liceu. La última vez que nos vimos (no hace ni una semana) me dijo que en Julio iremos a ver Carmen, pero seguro que acaba llevando a alguna rubia (como la última vez).  Quizás vale la pena que vaya comprando entradas, si quiero realmente ir, y pasar de él… También hay una lista de reproducción que se llama Calabaza y otra que se llama Estrellita. En la primera están todas las canciones que le envié durante seis meses. En la segunda las que me envió él. Suman casi doscientas. Las que más me gustaban. Las que más le gustaban a él. Formaron parte del irnos conociendo. Después vinieron otras músicas.

¿Cómo se olvida? Lola dice que tengo que hacer limpieza dentro, que en realidad no llegarán otras personas a mi vida (y no las sentiré importantes) hasta que éste se haya ido del todo. ¿Cómo se echa a alguien de la memoria?. ¿Cómo se olvidan los recuerdos?. Y, si no pueden olvidarse ¿cómo se convive con ellos?

Hoy…

.. la monitora de spinning me ha felicitado, porque dice que soy la única que es capaz de seguirla (no es del todo cierto, que de los quince que vamos más o menos creo que la seguimos varios). Tiene un punto de vacileo, pero a mí me hace sentir bien, porque aprovecho para contarle que tengo una prótesis de cadera y que, a veces, especialmente en el sprint, me cuesta seguir el ritmo, así que le pongo más fuerza y voy un poquito más despacio. Además, hoy he ido un poco “forzada”. En realidad lo que me apetecía era irme con Trini a tomarme siete u ocho cervezas (quien dice ocho dice dos y yastá), echar una charlita, olvidarme un poco de la rutina…. Vuelve el cansancio. Quizás nunca se fue. Vuelve también la apatía. Quizás es cosa del otoño. Y vuelve la tristeza…. Quizás es que la tristeza anida en mi interior, sólo que a veces consigo esconderla.

Debería sentirme una privilegiada, porque en realidad puedo y he podido escoger muchas cosas (que la mayoría no ha podido) y sin embargo, a ratos me siento una víctima más de un sistema del que no soy capaz de salir. Me refiero al trabajo, a la hipoteca, al ritmo de vida que llevo ahora, al poco tiempo que me queda para compartir con los que siento míos, a cómo voy dejando que se marchen las amistades sin demasiada voluntad para cambiar esos destinos… pero acabo de preparar pan para en la panificadora.. mañana habrá pan caliente recién hecho, con pipas y orégano

A veces…

… intento pensar en lo vivido. La nostalgia (al menos en mi caso) reconforta. No porque no crea que no llegarán cosas mejores, o porque no disfrute el presente. Estoy convencida que no todo el mundo puede y sabe disfrutar de la vida como yo lo he hecho hasta ahora. Quizás es que me estoy haciendo mayor y se me ocurre ahora filosofear sobre los años vividos (esos que no volverán….). O quizás es que el revoloteo de una estrella fugaz (como siempre) me obliga a no ver más allá en el futuro. Pero me siento ante un ordenador, con un cafelito en la mano, esperando el momento para recoger a mi hija y acompañarla a su clase semanal de música, recordando el ramo de flores que nos envió al hospital cuando nació. Me pregunto en qué rincón esconde el hombre que conocí porque me repito una y otra vez que yo no inventé sus palabras, ni sus gestos, ni sus sonrisas. También me pregunto dónde andará ahora. Quizás en Madrid, o en Tel Aviv… Y cómo puede uno aparecer de repente, hacerte sentir lo que me hace sentir y desaparecer sin más.

Dice Mónica que me ve triste. Es que estoy triste. Y eso se nota en la mirada. Pero se me pasará. Porque siempre se pasa.

Segundas partes

nunca fueron buenas. Creo que mi abuela me lo hubiera dicho unas cuantas veces. El llanto. El eterno llanto que acompaña a las estrellas. Porque la gente no cambia. Al menos substancialmente no cambia.  Ni siquiera tengo muchas ganas de escribir. Ni de hablar con nadie. No sé porqué me acabo martirizando tanto. Pero es que no había conocido nunca a nadie tan brillante (ni tan egoísta, seguramente). Ni con el que tuviera tantísima complicidad. Ni con el que hubiese vivido momentos tan importantes. Creo que lo llaman enganche. O tontismo. Y es que siento que soy tontisísima.

“Sólo sé que nací y existo y me da la sensación de que soy llevado” Carl Jung

….Me llama la atención un artículo de una tal Paloma, que no conozco, pero a la que me une una complicidad especial sólo al leerle las dos primeras palabras de su artículo: Estoy rendida. Simplemente porque me siento igual. (aunque la culpa es mía por meterme dos clases de spining seguidas).  Entonces me descubro totalmente contradictoria (¿personalidad disociada?), porque me doy cuenta que hace dos minutos estaba leyendo un programa de un curso sobre Cómo gestionar el tiempo (obviamente optimizándolo) y ahora ando buscando como una loca un libro que se llama Pensar con el cuerpo, donde justamente se habla de otra cosa (también soy contradictoria porque me he comido un brócoli entero, sin chicha ni limoná, y luego dos Huesitos…. a la mierda la dieta!!). Me llama la atención el término “drapetomía” (creo que es una enfermedad que padezco desde hace tiempo), pero como soy contradictoria (por naturaleza) sigo sentada en un cómodo sillón (tengo un compañero de curro que estaba enamorado de mi sillón del despacho porque le parecía un sillón de avión) buscando un pdf completo (cosas de ser madre soltera, que mi niña me gasta mucho en yogures y tengo que ahorrar). Sé que si mañana tengo un hueco acabaré en una librería…

Los Done de hoy:

  • 8:30 Hacer la comida (macarrones boloñesa para Maria, brócoli para mí…)
  • Simultaneamente, preparar la mochila para irnos al gimnasio.
  • Preparar la lavadora y cargar el lavavajillas
  • Despertar a Maria. Desayunar. Vestir (nos).
  • Poner la lavadora, poner el lavavajillas
  • Cambiar las sábanas y hacer la cama (creo que aún no saco el nórdico :) )
  • Barrer/fregar, mientras Maria acaba de ver Dora Exploradora en la tele (bendita televisión)
  • Poner la secadora, poner otra lavadora.
  • Nos vamos a la piscina (creo que todo queda más o menos organizado, calculo que llegaremos antes de las 12… aunque la mañana ya me ha cundido bastante)
  • Maria se va a la ludoteca del club…. media hora de crosstraining, una saunita, unas burbujas, un poquito de medio sol (una hora para mí).
  • Recoger a Maria y a bañarnos a la piscina de niños….
  • Ducha(nos) y a comer
  • Recoger el lavavajillas, poner platos en el lavavajillas
  • Media horita de siesta
  • Preparar merienda y nos vamos a La Puntual, que tenemos entradas para ver marionetas.
  • Maria aguanta quince minutos. Repite continuamente “me quiero ir”. Le dan miedo los ratones de trapo.
  • Volvemos a Sabadell. Compramos un pingüino de cartón y témperas para pintarlo.
  • Preparar una crema de verduras para cenar, Maria pintando, aún tengo tiempo de escribir este post, pero creo que caeré muelta en unos minutos….

Lola dice que no me exija tanto. Hoy ya no puedo ni pensar (y mira que tengo varias cosas en la cabeza).

 

No sé qué hago….

… a estas horas leyendo un informe de la CEOE sobre cómo recuperar la competitividad, el crecimiento y el empleo en España. Es de diciembre del 2009, y aunque algunas cosas se han seguido a rajatabla (por un gobierno teóricamente de izquierdas), no parece que haya mejorado mucho la situación. Lo comentamos hoy en una extraña barbacoa (porque no me digas que no es extraña una BBQ en el mes de octubre) entre albariño, butifarras y pan amb tomàquet :). No sé para qué me he comprado una crema anticelulitica, si no sirve pa ná después de las comilonas que nos metemos (acalla la culpabilidad, supongo, o es que estoy en la etapa de la antiarrugas, anticelulítico y antiinflamatorios….).

Estos días parece que me esté llenando (un poquito) de energía. Debe ser aire nuevo. Estrellita siempre me ha puesto las pilas, aunque luego llore mucho. Me hace reir a partes iguales que me hace llorar, pero hay quien me dice que es cuestión de mantenerlo a raya. Quizás es buena idea usarlo de “becario” :). El jueves fuimos a comer a Can Roca. Es una taberna-restaurante a la que seguramente no entrarías si no te lleva alguien. Quedó tan gratamente sorprendido que acabó de colegueo con el dueño, y asegurándole que se iba a convertir en uno de esos restaurantes de referencia para él y sus clientes. Es que es así de vacilón :)

Tardes de domingo.

A veces pienso que tendrían que quitarlas… Aunque claro, si las quitesen tendríamos problemas con las mañanas, y no, las mañanas del domingo suelen valer la pena. Una las utiliza para leer la prensa sentada en alguna terraza tomando un cafelito. Hoy ha sido un poquito distinta, porque me he llevado a mi madre a ver la Festa al Cel en Barcelona, que más que una fiesta me parece un derroche, pero a ella le ha gustado y nos ha servido para pegarnos un panzón de caminar, desde Sant Adrià hasta la playa del Bogatell.

La verdad es que el fin de semana ha sido bastante fructífero, con comiditas entre amigos, piscina y acabar con una sonrisa mirando al mar. Aunque tenga la cabeza a punto de estallar.

Estrellita me sustituyó en un curso (en vista que yo no podía desdoblarme y me había comprometido a un curso en Caja Madrid.). Antes se lo ofrecí a otros compis del curro, pero ninguno estaba por la labor, y eso que para como está el panorama no están ni mal pagados. Los cursos son un gustazo, porque suelen ser gente que no tiene ni idea, y eso, lejos de ser aburrido, resulta tremendamente gratificante. Así que él, que es un ansias de la vida, me ha dado las gracias por ofrecérselos (y sin cobrar ni un duro). Dice que le invite a una comidita. Y claro, eso está hecho, porque además está el doble gusto de disfrutar de la compañía. Y es que está claro que es importante que te haga reir..