Aprender

No sé si es la fiebre de estos días. La enfermedad se me estira. Menuda gripe. Hacía años que no “cogía” nada así.

En momentos de “ocio” (relativo siempre mi ocio, porque la criatura de 4 años que ahora está en la bañera dando golpes a los lados y gritando no te deja ni descansar), me da por pensar en cambiar. Cambiar de vida, de casa, de trabajo… cambiar los muebles de sitio (pero esta casa es tan diminuta que todo está medido)…. De vez en cuando aparece el rum-rum interior, ese que no me deja ser feliz del todo. A veces es un poco pesadilla. Empiezo mirando idealista.com… sigo mirando infojobs… la web de ikea… una web de cursos y postgrados. Al final acabo sacando a Maria de la bañera, poniéndole el pijama, cena y cuento antes de dormir. Y se acabó el día. Sin cambiar los muebles, ni el trabajo, ni de casa, ni habiendo decidido que más quiero estudiar.

Los días van pasando y la rutina (y el desencanto) se aposentan en los más extraños rincones de una.

PD. Escrito el 7 de febrero y revisado el 20 de abril (del 2012)