La escalera y el campanario

 

ImagenYo quería una casa con historias. Y me enamoré de una escalera con pasamanos de madera noble y escalones de mármol blanco, antiguo, de ese que ahora ya no se usa, ni se hace, ni siquiera para las encimeras de la cocina. Apenas puedes encontrarlo para las lápidas y quizás alguna mesa de bar.

No es de caracol, pero se retuerce camino del cielo.

El entresuelo está realmente entre dos suelos. Es un espacio muerto que quedó entre el primer piso y el local. Había sido una única vivienda, del dueño de la Seat en Sabadell. Y aquí vivía la portera. Tenía (y tiene) una ventana que conecta al local de abajo. Cuando llegué, contemplaba el falso techo de una tienda de muebles. Con el tiempo, la tienda de muebles se ha convertido en una tienda de ropa de chinos. De un chino, en concreto, que se hace llamar Toni. No tengo balcón, ni ventanas con vistas… pero lo convertí en un rinconcito acogedor. Y encontré unos anillos colgados de un clavo en una puerta (que ahora no recuerdo donde estaba). Unos anillos también con historias. Otras historias.

ImagenEl dueño del edificio lo dejó en herencia repartido a diferentes sobrinos. Y registraron una división horizontal. La portería quedó en tierra de nadie. Desapareció una escalera interior que comunicaba con el local inferior y rellenaron algunos huecos. Así se diseñó, casi sin querer, una habitación extraña, en forma de ele, donde algún día había habido una escalera infinita hacia los infiernos de un taller mecánico.

Y desde la terraza,  una enorme terraza, se contempla el campanario del vecino. En noches claras, y menos frías, a veces me había escapado con una botella de vino a ver estrellas o  la luna, aprovechando el compás de la música de las campanas.

Es uno de esos campanarios emblemáticos  visible desde casi todos los puntos de una ciudad textil, decorada también por chimeneas altísimas aquí y allá. Y una ya reconoce desde la autopista, donde se encuentra su rinconcito escondido cargado de historias.

 

3 comentarios en “La escalera y el campanario

  1. Interiores con encanto.
    Una escalera con sabor a panal de historias …
    Fa, deberían permitirnos catalogar nuestros suelos preferidos con todos sus elementos integrados, como bien de interés interno para la conservación de su identidad ( y de la nuestra) : ” Hemos crecido sin darnos cuenta, subiendo y bajando esta escalera …” ( Historia de una … A.B.Vallejo).
    Un beso
    Pd
    Las habitaciones en L dan mucho juego, por cierto.

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