De audiciones, de pianos de cola, de música y emociones

ImagenEl pasado miércoles hice mi primera audición. Una audición (para alguien que nunca haya ido a ver una o a hacerla, como en mi caso) es un concierto en público donde además hay varios profesores (en este caso sólo dos) que hacen de jurado y te ponen una nota. Sí, es realmente terrorífico. Pero como he vuelto a retomar el piano para disfrutarlo, para desahogarme (o ahogarme entre partituras que siempre han sido un misterio para mí)… ahora de repente no me da miedo. Me da tan poco miedo, que a pesar de haber preparado dos piezas muy sencillas (aunque una fuese de Bela Bartók) toqué tranquilamente en un hermoso piano de cola que hay en el auditorio. Luego dicen que las máquinas no cuentan, pero no puedo trasmitiros la diferencia que hay entre tocar un teclado (aunque sea Yamaha y con teclas contrapesadas) o un piano vertical de estudio (sencillito) a un piano de cola, que viene a ser el Ferrari de los pianos. Y no fue tan mal, porque hoy me dice Gerard que me han puesto un ocho, que lo hice muy bien, que le gustó mucho a Gloria (Gloria era la otra profesora del tribunal), que me vio muy segura  y que es una pena que no le dedique más tiempo porque se me da bien y podría conseguir la mejor nota.

Y hoy, que me despido de Gerard, que ha sido durante dos meses el sustituto de la profesora de piano, comparte una clase magistral conmigo. “Improvisemos” me dice. Y me explica la diferencia entre la música japonesa o china y la nuestra… e tocamos a cuatro manos una música “bonita” (que sencillo parece componer cuando te lo explican bien), un juego de ding-dong-ding que parece que salga de una pagoda y una especie de pasodoble con cuatro acordes básicos y dos reglas.

Me emociona. Sin duda. Me permite evadirme, totalmente concentrada durante 40 minutos a la semana. No necesito más. Cuarenta minutos a la semana. Fíjate a lo que hemos llegado. Y me requiere tanta concentración, leer dos partituras a la vez (los tiempos, las notas, las frases, los silencios) dónde pongo cada dedo, e  interpretar y frasear (que es lo que no dice la partitura), que en esos momentos no existe trabajo, ni hija, ni madre, ni problemas económicos, ni amantes que escuecen, ni soledades. Sólo la música que sale de tus dedos, baila en la cabeza y reposa en el corazón.

4 comentarios en “De audiciones, de pianos de cola, de música y emociones

  1. Enhorabuena por la nota y por todo. Siempre lo dije yo…si encuentras a alguien que te explique bien las mates, hasta son divertidas (no es mi caso, siempre me las explicaron mal, creo)
    Si necesitas algu dia a un representante acuerdate de mi, puedeo prevaricar para sacar adelante algunos concieros :P

  2. Virtuosísima Fa, quiero felicitarte por ese magnífico 8.
    También quiero aplaudirte: plas, plas, plas y cinco minutos más de plas.

    Tu fervoroso admirador.

    Muakkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk

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