La vida es más fácil

 

Imagen

Dmitry Alexandrovich Kustanovich, San Petersburgo, Rusia

Y si no, debería serlo.

Hoy me entero que una amiga tiene cáncer. Cuando a una amiga, con apenas 40 años, se le diagnostica un cáncer, no puedes evitar pensar en sus hijos. Y en la tuya. Y en el mundo. Y en qué quedará en el mundo de ti. Y entonces buscas un rayito de sol que te dé en la cara, que te haga recordar la sonrisa de tu hija esta mañana, mientras te saluda con la mano y te dice “hasta luego mamá”, mientras se va a clase. Buscas una música que te toque el corazón. O una imagen: un cuadro, un paisaje, una foto que te traiga buenos recuerdos. No quieres pensar en nada, y menos en una enfermedad que podría matarte. Que podría hacerte desaparecer del mapa de los recuerdos de tus propios hijos. Ella tiene dos hijos y un hombre a su lado que la quiere. Yo sé que no está sola en este proceso, pero hay momentos (ante la enfermedad) en que una está inevitablemente sola. Y en eso pienso, mientras le doy vueltas a una fórmula matemática que tiene que identificar acciones y ponderarlas para dar una puntuación según “el buen rollo” que provocan en el barrio. En eso, y en los cuadros que pintaba mi madre, en su tiempo libre, con paleta. Y en cómo quedaban las fachadas, las flores, los escalones de las escaleras, el color del mar con esa mezcla de verdes y azules y amarillos, y cómo combinaba el amarillo en el cielo, y en cómo olía la casa a óleo y aguarrás. Y qué luz tenían sus ojos azules mientras pintaba en aquella habitación, hoy vacía, e inventaba paisajes en los que nunca estará.

Y sí, la vida debería ser más fácil

2 comentarios en “La vida es más fácil

  1. Poco que decir que exprese más que las lágrimas que me provocó tu texto. Lo difícil de la vida puede asumirse, lo que me cuesta entender es lo inexplicable, lo profundamente injusto, lo que se sale de toda lógica revolucionando las emociones. Y lo cierto es que, como sea, estamos en el presente pero nada nos garantiza que mañana también lo tendremos. Una enfermedad, un accidente, el tiempo… no importa cómo un día nos iremos y nada dejará peor sabor de boca que no haber aprovechado el tiempo en lo verdaderamente importante, que pocas veces tiene que ver con lo que nos dicen que es importante.
    Aprovecha al máximo el tiempo que tengas con tu amiga, no sólo porque ella tenga una enfermedad grave, sino porque cualquiera puede morir de un momento a otro. El diagnóstico es, ante todo, un aviso de que aún estamos vivos y es para algo.

    Bicos, moitos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s