La nuca. Los pies. La palabra

La vi en el parque, llorando. Yo no sabía nada de su separación este verano. Dicen que en verano se separan más parejas, justo porque pasan más tiempo juntas. Yo no entiendo que quieras tener una pareja con quien no quieras compartir cada vez más tiempo. Al final va a ser verdad que esto es más un contrato y muchas se mantienen por conveniencia. Me cuenta que el que ahora es su ex pretende hacerle la vida imposible, cuestionando la custodia (tal y como lo habían inicialmente negociado) y amenazándola con dejarla sin un duro. Este año, en la clase de Maria, un montón de parejas se han separado. Al final voy a sentirme una privilegiada. Este es un mundo loco.

He soñado con mi abuela. Eso me decía Isabel que, después de haber trabajado la nuca, tendría sueños de la infancia.

Me duelen los bíceps, a pesar que la sesión de antigym de ayer fue de pies, y no de brazos. Caminamos sobre baquetas de diferentes tamaños, alargando el segundo dedo del pie. Hablamos de como trabajar los dedos piegordos del pie. Me pidió que caminara más tiempo descalza. Forzamos el movimiento y descubrimos que, en cada paso,  hay una milésima de segundo en que una de las dos piernas mantiene todo el peso del cuerpo. Y al acabar, Susana y yo nos fundimos en un abrazo. Un abrazo verdadero que me trajo el olor de Katrina. Y entonces hago una lista, extraña, de toda la gente que ha pasado por mi vida. Con más o menos dolor. Descubro la tristeza escondida en unos pies prematuramente ancianos y les explico mi primera experiencia infantil en una ortopedia, cuando aún no sabían que mi luxación no eran pies planos. ¿Cómo pudo hacer tanto daño la palabra?

Dice Bea que la antigimnasia te estira las fibras más pegadas al hueso, y por eso duele desde dentro. Es un dolor placentero y siento que algo de razón tiene. Yo me siento que por dentro me rompo. Aparecen emociones con cada gesto, cada torsión, cada giro inesperado, cada vez que quiero alargar los dedos de las manos, o si intento estirarme por el extremo superior de la cabeza.No me siento más ligera, ni más flexible… pero me siento más adentro de mí. Y siento que en cualquier momento, mi cuerpo volverá a ser ligero y la prosperidad está al caer. Como si el Qui del Cielo estuviera por cambiar.

*foto tomada de la red

Un comentario en “La nuca. Los pies. La palabra

  1. Las estadísticas dicen eso. Y hay que creer que están basadas en hechos reales. Creo que esas situaciones solo son la manifestación de algo que ya estaba consolidado antes de las vacaciones en común. Si te sientes privilegiada será una buena señal :)
    Ya sabes lo que opino de los sueños. Hace dos días soñé que me estaba transformando en araña (sin coña, no en spiderman, en una araña de las feas) pero sin tener consciencia de ello hasta que me vi en un espejo. Tengo aracnofobia, asi que cada vez que salen los bichitos a escena me lo paso de p.. madre. Los sueños son una m. (los de dormir)
    Besos

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