Los lugares en que fuimos felices

Uno regresa a los lugares donde fuimos felices. Quizás por eso vuelve uno a los lugares de la niñez, esos que te devuelven a la ternura, al calor de la madre, a los paisajes donde sucedieron los abrazos, allí donde te dieron el primer beso, la primera mirada de amor (…) Uno regresa a los sitios que nos hicieron sentir bien, esperando que vuelvan a suceder los hechos que nos hicieron sentir bien.  Yo regreso a Galicia todos los veranos. No sólo porque vuelva a ver a mi padre y a mi familia paterna, sino también porque me devuelve el cielo y el mar de mi infancia. E intento regresar a Madrid, una vez al año, porque ha sido el lugar donde me he sentido más libre, haciendo en cada momento lo que quería hacer y no lo que tenía que hacer. Lo que cambia la vida una perífrasis. Siempre me he preguntado como funciona la memoria. Qué somos capaces de guardar. Porque hay lugares donde he sido feliz pero también he sido muy infeliz y a esos no, a esos no quiero volver. Tanto que cuando he ido a recoger a Carlitos alguna vez a Badia, lo he esperado dentro del coche, sólo porque no quiero volver a pisar la ciudad que más dolor trajo a mi vida.

Siento ahora que ando en “tierra quemada”. Estos son mis últimos cartuchos y no quiero que me quede esa sensación con esta ciudad.  Quizás deba construir memorias para Sabadell, que me ha traído muchas cosas buenas: aquí nació mi hija y aquí la estoy criando, en una especie de semitribu urbana…., pero que también despierta desasosiego continuo. No puede sorprenderme ya. A mí me gustan las ciudades que siempre guardan rincones. Quizás por eso Madrid me parece sorprendente. O ayer, que estuvimos en Badalona, y descubrí rinconcitos, plazas, algún bar, un restaurante espectacular (Caruso Rusticante)…. y sin siquiera tocar la playa, me hizo pensar que cualquier lugar puede ser más hermoso que el sitio donde ahora vivo.

En Sabadell, eso sí, he descubierto gente maravillosa. Sobretodo mujeres. Las que me acompañan cada día con mis neuras como Aida o Bea o Trini o Rosa. Siempre hay mujeres por descubrir y el otro día me volvió a sorprender otra.

Pero los lugares, lo físico, el entorno…. esta ciudad no, esta ciudad no acompaña.

2 comentarios en “Los lugares en que fuimos felices

  1. Que te voy a contar Fa sobre aquellos lugares en los que uno fue feliz… Yo nunca he vuelto a sitios donde fui verdaderamente feliz…me aterra hacerlo…siento que me haria daño…Nunca, de hecho, lo he intentado. En cambio deseo ahora volver a un sitio como Valencia, ciudad que nunca me entusiasmó (y que geografica y paisajisticamente no me gusta, le falta el verde que haga daño a los ojos miopes al mirar) y de la que salí literalmento huyendo “emocionalmente” con 21 añitos…pero hay una voz, solida y fuerte, dentro de mí que me dice que he de volver, que hay vivencias de las que ya no he de huir y que llega la hora de afrontarlas…Y me pregunto si no será esto la madurez o el encuentro con mi propia sombra… A lo mejor Sabadell no es el lugar que te reencuentra con la tuya y por ello sientes que no es tu lugar….

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