Quiero ir a las montañas

Lo pienso cada vez que veo una fotografía o si leo la crónica de Benjamín en su Recacha. La montaña es ese lugar mágico que te conecta a la vida. Donde desaparecen los problemas arrastrados por las corrientes de los ríos.

Donde hay ríos, y sol, y nubes, y cimas y más cimas.

Quiero ir a las montañas. Yo, que provengo de una ciudad pequeña y que siempre acabo dirigiéndome hacia el mar.

Pero basta pisar el pasto para sentir que pertenecemos a la tierra y al aire.

 

Lo que es, es

…me repite una voz interior. ¿Acaso podría ser de otra manera?. ¿Acaso quiero que sea de otra manera?. Lo que es, es. No tengo duda.

Yo me repito algo que mi madre siempre me decía cuando quería animarme/empujarme a hacer cosa. ¿De qué tienes miedo?. El miedo nos paraliza. Nos convierte en seres inertes que van por la vida sin vivirla. Pero la vida sólo tiene un propósito: vivir. Así que sal de ahí de una puta vez: viaja, escribe, ríe, enamórate, llora, salta, sonríe, dibuja, píntate, ponte tacones alguna vez , corre, baila, despéinate y vuelve a peinarte, contágiate con los piojos de tu hija, de las hijas de otras, ama, folla, destruye, olvida, tira lo que no sirva, grita, canta…. ¿de qué tienes miedo? ¿Acaso de la vida?. Pues te vas a morir igual.