Eso que llaman tristeza

Tiene que ver a veces con las canciones que escuchas….Como esta versión (más triste todavía que la original de Pablo Milanés): El breve espacio en que no estás, por Katie James y su guitarra. Con los libros que relees: Cementerio de pianos, de José Luis Peixoto (sí, está descatalogado). O incluso con las películas que vuelves a ver: Once.

En todo lo que últimamente toco, se respiran ausencias. Se respira tristeza. Y no sé si es cosa del post-confinamiento en el que aún estoy instalada, pero siento más que nunca algunas de esas ausencias. Así que voy a permitirme recordar algunas cosas.

“Well, you have suffered enough
And warred with yourself
It’s time that you won

Take this sinking boat and point it home
We’ve still got time
Raise your hopeful voice, you have a choice
You’ve made it now”

  • Algunas fotos de Maria niña. Más niña.

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(c) Foto de Juan González/

  • Una entrevista aJosé Luis Peixoto, que es uno de mis escritores actuales favoritos. Su prosa es poesía, y su poesía es una ventana al abismo.
  • El olor a lluvia, a eucalipto y a yerba recién desbrozada.
  • El abrazo cálido que me falta de algunos amigos. De algunos de mis mejores amigos  a los que, extrañamente, no puedo llamar. Llámalo bloqueo emocional.

 

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(c) foto de Koldo, puerta de Santiago de Compostela

Y la extraña sensación de que, a pesar de todo (de los años, de los daños…)  lo mejor está por llegar (y esto es un grito desde el fondo, a la esperanza)