Ayer estuve en el instituto donde trabajo. Que te acojan como lo hacen conmigo hace que tenga muchísimas ganas de volver. A pesar de los agobios. Creo que pocos profes pueden presumir de que Ángeles la reciba con los ojos llorosos y le pregunte cómo está y le dé un beso grande, como el que le da a una amiga y no a una profesora. O de que Paqui me llame y dé parte de mí… O de que a tu compi de curro se le iluminen los ojos cuando te ve y te dé un achuchón. Y Gaby me dice que él no hace nada sin mí :D (un día explico el contexto). Y Edu que me echa mucho de menos, que hasta los virus se están volviendo locos y ha entrado un troyano en la intranet :S. Y mis alumnos vienen en corrillo a preguntarme cómo estoy y cuándo vuelvo, que porqué no vuelvo ya. Y volvería, pero es que últimamente estoy en esa situación en que “monto un circo y me crecen los enanos, el león se amansa y las trapecistas se rompen las piernas”. Fijo. Hoy, que iba decidida a pedirle al médico que me diese el alta, va Maria y se despierta con una tos de fumadora. Bronquitis. Así que ejerciendo de la más madre y aprovechando (que puedo hacerlo) el tema de la baja, lo alargo una semana más. Y no, no me siento culpable (más cuando Educación está tardando más de cuatro días de media en cubrir las bajas, con la excusa de la crisis… coño, que le recorten los gastos al Montilla!! ).
Algo para ZOE AQUI. (aún no sé insertar videos en WordPress… y eso que ando descargándome el Joomla, el Xampp y su putamadre para aprender algo con los CMS.)

Con Joselito el martes descubrí un sitio muy chulo para comer en Ciutat Vella. Uno pensaría desde fuera que se trata de cualquier cosa menos un restaurante. Me recordó (levemente) a alguno de los que en su día había visitado en Lavapiés. La comida muy rica y la camarera muy divertida. Acabamos hablando de lo difícil que es hacer un menú coherente intentando utilizar sólo alimentos de temporada. Todo porque Joselito se negaba a pedir atún rojo, que está en peligro de extinción. Yo le dije que la culpa la tenían los japoneses, que lo que teníamos que hacer era comernos a los japoneses, que había muchos y además se comen todo el atún rojo del planeta… pero en la carta no había ningún plato con carne de japonés. Así que ella se puso a charlar y nos dijo que andaba mosqueada porque no le parecía bien que hoy se hubiese decidido hacer un plato con berenjenas, que no era de temporada, que mucho mejor comer atún rojo. Entonces me di cuenta de lo poco que sé de alimentación y de alimentos de temporada… y me he puesto a rebuscar por internet. Ahora tengo una duda, porque encuentro una